La popularidad de los jardines verticales va en aumento como fórmula para decorar paredes exteriores e incluso interiores de una vivienda. Algunos se crean en lugares insospechados. Las paredes de cultivo son una forma de agricultura urbana o jardinería urbana. Suelen acometerse como un trabajo artístico por su belleza.

Una pared de cultivo o muro verde es una instalación vertical cubierta de plantas de diversas especies que son cultivadas en una estructura especial dando la apariencia de ser un jardín pero en vertical, de ahí que también se le conozca como jardín vertical.

Las plantas se enraízan en compartimientos entre dos láminas de material fibroso anclado a la pared. El suministro de agua se provee entre las láminas y se cultivan muchas especies de plantas. Las bacterias en las raíces de las plantas metabolizan las impurezas del aire tales como los compuestos orgánicos volátiles.

La primera pregunta que nos viene a la cabeza es cómo hacer un jardín vertical. Hay varias fórmulas, pero en esencia un jardín vertical se puede hacer con una estructura vertical por la que trepen las plantas o mediante paneles de tierra donde se colocan las plantas y que se sitúan de forma vertical. Pero hay formas incluso más caseras de hacer un jardín vertical, incluso aislando los huecos de un palet, colocando tierra y colocando las plantas colgantes que deseemos.

Un punto importante es elegir bien las plantas que formaran parte del diseño para conseguir la apariencia deseada. En la elección hay que tener en cuenta el clima local, las condiciones de crecimiento y la ubicación del jardín.